miércoles, 11 de febrero de 2015

∫sen(x)dx= -cos(x)+C

Siguiendo el rastro de felicidad que iba derrochando por todo el vacío no fue hasta ese entonces que realmente pude plantearme miles de conclusiones imperfectas de soledad y tristeza extrema camufladas de un celeste rojizo mismo de una gran tempestad vespertina. Casi tan pegado a mí como parte de mi cuerpo pude descifrar el tan odioso lenguaje de las personas para lograr comunicar mis dudas con respecto a la magia de la vida diaria, no hasta el fin de mis días que en el último segundo entendí hacia donde apuntaba y con quien iba. El lugar no era más que mi propia cabeza dentro de un gran torbellino adolescente lleno de emociones sarcásticamente vulnerables a las propias adicciones del inconsciente propio. Jamás logré comprender, ni mucho menos en las largas noches de invierno en las cuales pasaba horas y horas frente al espejo tratando de descifrar mi propio rostro y encontrarle e común denominador de mi historia. Entre tanto ruido y egoísmo humano no hice más que tragarme mis propias palabras para intentar salir con vida; no resultó. Crucé grandes ríos de agua helada en busca de mí, de mí YO, de un Abel quizá perdido, o "escondido" frente mis ojos. ¿Tendría sentido lograr girar mi cabeza para mirar el pasado y poder seguir mi camino a la inversa logrando combatir con mi propio corazón o simplemente me dejaré caer (seguir cayendo), hasta que el mismo fondo me rompa en mil pedazos, pero quedando con vida eternamente? Difícil ¿No?

 - '¡No puedo correr más lejos!'

Quiero cambiar de dirección urgente, ya mismo, no logro combatirme ni mucho menos vencerme, tengo el pesado atado a mis pies tan firmemente que cada paso que doy me pesa mil kilos. Ya no tengo sombra, no escucho, solo miro, camino, retrocedo, avanzo y corro.  Me quiero atar las manos y los ojos, no quiero mirar la fruta prohibida, ni mucho menos tentar mi destino, es tan difícil poder soltar que a veces me sumerjo en mi propio pantano para no perder.

Me ahogo ¿Sabías? me cansé de todo el entorno, pero del cercano a mí, de mi fuente de inspiración.

Y como siempre, no puedo terminar.








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