domingo, 25 de septiembre de 2016

(Afraid Of No One).

Vuelvo a escribir después de tanto tiempo para no parar. Porque en definitiva siempre voy a ser el mismo, y, aunque por fuera cambie de color, por dentro todo luce igual.
                                 
                             Ayer me detuve a pensar, un sentimiento muy fuerte y
tan decadente que pesa más que el acero.
Y, aún así, ya no sé a qué conclusión llegar, porque sigo sin entender.
Aunque tenga miedo por momentos, la fuerza que llevo no se acaba.
Y, simplemente no ceso de hablar, de creer y de sentir.
Y si fuese tan mala persona como me gustaría,
hoy estaría en otro plano.
Pero aún así, no puedo parar.


Vuelvo a escribir después de tanto tiempo para no parar. Porque la historia siempre se repite y, aunque ya no tenga más aliento para seguir, siempre hay un último empuje. 

Sigo siendo tan ciego como antes, porque nunca dije que cambiaría.
La adrenalina ya no corre por éste cuerpo,
porque deseo no ser humano,
porque deseo no pertenecer a ésta raza,
y, porque deseo no poder contar más con nadie.
Y si te digo que aprendí a volar, es para que me dejes en paz.
Y, aunque ya no le tema a la oscuridad
le sigo temiendo a las personas. 
Y con ello
a vivir.

lunes, 11 de abril de 2016

Thank U.

Siento un dolor muy puntual en cada muñeca, como cortes, hace semanas que los siento, queman, duelen, lastiman, hablan, en éste último tiempo en el cuál no distingo la realidad de la fantasía he tenido un sin fin de señales que van desde lo esotérico hacia lo real, pero, no sé como tomarlas, porque se mezclan mucho con mis deseos, con lo que quiero que me ocurra.

¿Cómo te sentirías si todo lo que hiciste durante años, por alguien, por una meta, por reconocerte, aprender a conocer tus deseos más íntimos y profundos, de la nada desaparecen por alguien ciegamente sumergido en su egoísmo emocional?
Te digo que es lo más horrible que me pasó en la vida, porque vi ese lado oscuro que pensé que no tenías, pero que en realidad nunca quise ver, hoy me pasaste por encima sin importarte nada más que vos, que tu "salud mental", que tus caprichos, pero te olvidaste algo muy importante, sos humano, como yo, y pasaste por alto que no soy un objeto que podés tener cuando quieras y cuando no deshechas como basura, hoy soy uno más del montón que en su momento te estorbaron y sacaste como quién saca un bicho de la casa.
Si me preguntás que siento, te respondo que nada, ya no siento nada por nadie ni por algo, estoy tan frío, tan vacío tan nada que ya respiro por simple inercia y eso te lo debo a vos, porque nadie se cagó tanto en mi como lo hiciste vos, porque nadie me hizo tan mierda como lo hiciste vos, arrasaste con mi vida sin importarte nada y acá estamos, vos y yo, intentando algo, algo que ni vos sabés que es, pero que en definitiva, el único que está bien sos vos, porque yo, ya perdílo que me daba vida, lo perdí, me lo sacaste y ahí estás vos, cagandote en mi, en mi vida, en mi persona, y nada, la vida es así, la gente es así, hoy estamos, mañana ya no te importa y así vas por el mundo, destruyendo mundos, creando monstruos, arruinando personas, cambiando vidas, una pena haber estado en el camino de ese torbellino tan irracional como emocional.
Si sobrevivo a ésto (que espero que no), ya no voy a volver a ser el mismo, ya no quiero a nadie, ni a mi familia, mis felicitaciones por haberme arruinado la vida y por haberme mostrado que el mundo es una puta mierda y que el ser humano es la cagada más inmunda del planeta.

sábado, 9 de enero de 2016

Didn't My Time.

¿Cómo explicarte que veo en la oscuridad, que respiro en el espacio, que vuelo en el agua y nado en el cielo sin caer en la simpleza de *ser de otro mundo* y que simplemente entiendas que dentro de todo lo que me rodea internamente hay algo superior que me distingue de cualquier persona y que en un ámbito no tan urbano y físico pertenezco a lo ajeno y con muy poca interpretación externa puedo llegar a ser estigmatizado y prácticamente no comprendido por los demás que me juzgan por lo que ven y que no comprenden lo que siento?

miércoles, 6 de enero de 2016

Rest In Limbo.

Tuve miedo de pararme frente al espejo y no reconocerme, porque también tuve miedo de dejar de respirar oxígeno y verme totalmente consumido por el odio humano. También, por todo lo demás, tuve miedo de soltar mi mano y dejarme caer. Casi tan grande, pero tan inmenso que el mismo universo no entra en el.
Con un miedo que derriba todo tipo de esquemas lógicos, con tanto temor y sequía cerebral, tanto, pero tan difícil como intentar caminar con los pies atados, y, mucho más complicado aún como intentar hablar con la boca amordazada.  Si hubiera alguna manera correlativa de intentar explicar con gestos lo que explota dentro de mi cabeza con cada segundo podría disolverme en millones de átomos.




A veces, con el correr del tiempo, uno siente que muere lentamente, porque, los ciclos culminan casi abruptamente y no te dejan tiempo de respirar tan solo por un segundo. Es muy difícil, por momento, poder sentir el control, y, casi tan angelicalmente ajeno al mundo, logró responderme tan solo tres palabras coherentes, pero, que carecían de sangre, aunque, tan humano como poco, o muchos. A veces, pierdo el color de las flores. A veces, dejo de respirar para lograr sentir que, por un momento reviví.















No dejes de pensar por un segundo que, la magia de cada instante se esconde dentro de tu oscuridad, porque, no ha de ser tan malo conocer sus miserias y, mucho menos aún pensar y creer que el mundo es un lugar mejor, porque, en definitiva, todos carecemos de alma y si estamos vivos, es gracias a la inercia biológica de la anatomía desvariante  de la osmosis humana.












lunes, 28 de diciembre de 2015

Caterpillar:


El viento choca con mi cara y las hojas caen sobre mí, puedo oler todos los colores y ver todos los aromas. Logro ver todos los sonidos del viento, porque con un aroma tan cálido y otoñal me suspendo tan alto que, no logro escuchar las sombras que me rodean, sin tristeza que sentir y sin sangre que tocar, tan cerrado y tan valiente de mí mismo.  Tan rápido y tan veloz como mi propia saliva que se escurre por cada rincón. A veces, no logro escuchar porque tampoco puedo ver.





Cierro los ojos y detrás de mí puedo sentir todo ese temor escurriendo por mis poros, sin lugar por donde esconderme y sin agujas que clavar. Ya siento que todo aquel espasmo pudo ser, tan solo un poco de dolor ajeno. Prometo largarme rápido, porque no sé que estoy esperando.

Dejo las hojas pasar, dejo el viento escurrirse por entre mis dedos, mi rostro se tiñe de una dulce melodía y mi olfato se agudiza con sonido. Siento el gusto de cada rayo de luz y de cada efecto sonoro que me rodea. Mi tacto se agudiza y mis ojos se agrietan, puedo ver en la oscuridad, pero no se abrir los ojos bajo el agua.



Ya no quiero nadar, ya no quiero bucear, tampoco sentir, porque, la magnitud de mis sentidos es tan grande como el universo.


Si te prometo callar, es porque voy a estar muerto.













viernes, 18 de diciembre de 2015

Empatía 33.

Querido diario:

Ayer pasé por donde vivías, con una gota de tristeza y un sabor tan áspero que cerraba mi garganta, observé hacia el firmamento, me sentí tan pequeño que hasta se me cortó la respiración. Por un momento, breve, pero momento al fin, pude deshojar todos mis recuerdos en un gran bote de basura, prácticamente resetee mi cabeza.

Como si fuera un suspiro, logré pensar tan fuerte que ya no pude distinguir si estaba en la realidad o, perdido entre tanto silencio. La inmortalidad humana que vive en nuestra cabeza es casi tan finita como nuestro siclo de vida, y, quizá aún más pequeño si nuestro karma alineara los planetas contra de nuestra voluntad.

En ese momento comencé a masticar mis sesos para poder comprender en qué parte del subdesarrollo emocional me encontraba, porque, claramente, con voz ronca pude nombrar tu nombre. Ya ni sé en dónde estoy y como llegue, porque a veces caminamos siguiendo un instinto casi tan lógico como irracional. No pude comprender, porque, ayer sentí que la calle me habló, sentí como cada rincón me transmitía la última voluntad de permanecer con vida dentro de ese paradigma sonoro. En caso de que fuese correspondido dentro de la locura, llegaría a la conclusión de que fue mala idea darle importancia. Sentí, que, con el paso del tiempo, logré desistir.

Pasadas cuatro horas dentro de las normales antes de perder el conocimiento, llegué a la conclusión de que ya no estoy vivo, porque me resulta muy difícil engendrar empatía. ¿Ya puedo dejar correr el tiempo?

Y, finalmente, ya sé que ahora solo tengo qu

viernes, 4 de diciembre de 2015

When you're gone How can I even try to go on?

Y cuando simplemente se deja de respirar y un simple te quiero se vuelve tan pesado que puede hasta matarte, porque, con cada día de misericordia nos hundimos en un mar tan profundo que ni la oscuridad encuentra un recoveco donde acomodarse.
Y, si tan lejos se encuentra la oscuridad como para poder huir, entonces ¿Por qué nos acomodamos entre tantas sílabas vacías?
Capáz, tan extraño como lejano, puedo encontrar todas esas palabras que el viento y el sol marchitaron sin piedad alguna y se llevaron mis pocas ganas de gritar que tenía. Sin poca espera, pero con mucho oxígeno en el cerebro me da la cabeza para darme cuenta que entre tanta basura, aunque sea ALGUIEN escucha tu pedido de ayuda y no se da vuelta dejando que el tiempo extirpe tus órganos.